Manuel Ríos San Martín

guionista / director cine-tv / productor ejecutivo

Manuel Ríos San Martín

guionista / director cine-tv / productor ejecutivo

De Raphael destacaría su energía y su entrega absoluta a su arte

De Raphael destacaría su energía y su entrega absoluta a su arte

Ya queda menos para que «Raphael», la miniserie producida por BocaBoca para Antena 3, se estrene. Juan Ribó es el encargado de meterse en la piel del cantante de Linares en una de las etapas de su vida plagada de éxitos.

—¿Cómo se afronta un personaje de la talla de Raphael?
—Para mí, como actor, ha sido todo un reto. Me considero un privilegiado. He trabajado con total libertad y en ningún momento del rodaje me he sentido ni aprisionado ni encasillado. Tiene una personalidad inmensa. Querido por todos e imitado por casi todos.

—¿Qué faceta le ha tocado interpretar de este Raphael?
—La etapa adulta, la de su enfermedad. Se trata de una de las partes de su vida más desconocida. Un hombre que se enfrenta a una terrible dolencia, que mira cara a cara a su destino, y con una gran entereza y fuerza consigue salir vencedor. Lo suyo ha sido un auténtico coraje de vivir.

—¿Cómo se ha preparado?
—He leído libros y artículos sobre él. También he visto imágenes de entrevistas en televisión.

—¿Ha hablado con él?

—Sí, pero ha sido de una manera anecdótica. Él sabe que este trabajo está hecho con todo el respeto del mundo. De todas formas, yo no voy a hacer de Raphael, sino a interpretarle.

—¿Qué destacaría de él?

—Su energía, así como la entrega absoluta a su arte. Además de su gran cariño por el ser humano y su constante afán de superación. Una personalidad que no le gusta vivir sólo de recuerdos y que en cada canción, actuación, pone la misma ilusión y empeño que la primera vez.

—Durante este tiempo en contacto con el personaje, ¿le ha convertido en «Raphaelista»?

—Era inevitable. Es un poderoso icono de la música de este país y todo un fenómeno cultural de las emociones.

—¿Qué es lo que más le ha gustado de hacer esta serie?

—Nos ha permitido mostrar el lado más humano de este gran artista nacional e internacional.

—Ésta no es la primera vez que se enfrenta a un personaje real.
—Cierto. Hace unos años interpreté a Rafi Escobedo y también en el teatro he sido Mozart.

—¿Se trabaja de una manera diferente tratándose de un personaje tan conocido?
—Es todo un reto. ¿Mi intención? Hacer un trabajo bueno y digno. He puesto la misma ilusión que hago con cada propuesta. Soy de la opinión que los actores interpretando estamos en continua evolución y no hay que estancarse.

—¿Teme o le afectan las críticas?
—Eso es algo que va unido a la interpretación. Nadie es perfecto. Acepto tanto las buenas como las malas, porque tanto con unas como con las otras se aprenden grandes lecciones.

—¿Va a cantar?
—Mis comienzos fueron como cantante en musicales como «Godspell». De todas formas, los temas musicales son en «playback», pero yo los voy a cantar por lo bajo.

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