Manuel Ríos San Martín

guionista / director cine-tv / productor ejecutivo

Manuel Ríos San Martín

guionista / director cine-tv / productor ejecutivo

Blog sobre mis 22 años en la profesión

Motivos para el Blog: El 12 de enero del 94, se emitió en televisión el primer capítulo de una serie escrita por mí. Se puede decir que fueron mis inicios como guionista. Justo ahora llevo 22 años como guionista de series de tv y cine. Puedes leer mi blog sobre mi experiencia escribiendo y dirigiendo series pinchando en estas líneas.

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NO TODO EL MUNDO PUEDE DECIR QUE HA TRABAJADO CON EL FARY

NO TODO EL MUNDO PUEDE DECIR QUE HA TRABAJADO CON EL FARY

20 años y un día

Debía de ser una mañana del año 95 cuando Jose Miguel Contreras y Manuel Valdivia nos llamaron a Nacho Cabana y a mí a las nuevas oficinas de GECA para contarnos una idea que se les había ocurrido. Bueno, más que una idea, habían hecho un estudio de popularidad y tenían el nombre perfecto de un famoso para hacer una serie con él de protagonista. El caso es que no nos dijeron de quién se trataba en ese momento, era un secreto de estado. Pero iba a ser la bomba. Pasaron unos meses en los que estuvimos enfrascados en los inicios de Médico de Familia, aunque de vez en cuando nos recordaban el tema: "cuando os lo digamos vais a flipar. Menudo nombre". Se estrenó Médico, fue un exitazo y Antena 3 también quiso una serie de Globomedia. Y fue entonces cuando nos llevaron aparte y nos confesaron el secreto tan bien guardado. Y el nombre era: EL FARY. ¡¡Querían hacer una serie con el Fary!! Ahí queda eso. Con dos cojones. Creo que nuestra cara de estupor lo expresó todo. De hecho, Nacho Cabana dijo que ya le habían visto a él, que no iba a dejar un éxito como la serie de Emilio Aragón por un "proyecto" como ese.


Pero a mí me tentó la idea. Era un reto. Ese primer momento de entusiasmo llevó a un segundo de planteamiento más serio: ¿alguien se había preguntado si Luis Cantero, alias el Fary, sabía interpretar otra cosa que no fueran canciones? Había que verlo. Y la prueba no pudo ser más peculiar.
Le llamamos y se vino con su representante, León Heredia, siempre con los pelos alborotados. Luisa Martín (entonces la Juani) nos hizo el favor de darle la réplica y montamos un casting en el plató ¡de Farmacia de Guardia! Creo que la secuencia fue de Médico. O sea, que el Fary interpretaba a Nacho Martín con la Juani (haciendo de Lidia Bosch) en el plató de Farmacia. Todo muy surrealista. Acabada la prueba, fuimos a la oficina para verla con calma. Había preocupación en todas las caras. Sin embargo, a mí me pareció que Luis tenía carácter. Y se reflejaba en la cámara. No sé si fue esto lo que nos convenció, pero el caso es que se decidió seguir adelante. Durante un mes, Luisa Martín le dio clase de interpretación y el proyecto fue avanzando. Para cuando nos quisimos dar cuenta, estábamos con el plató construido, buscando un título y cerrando el casting. Como todo tenía ese punto surrealista, decidimos ofrecer el papel de hermano a Miguel Rellán. No podían ser más diferentes, ni en estatura ni en manera de ser. Y nos dijo que sí. Yo creo que por eso mismo, porque era imposible, sorprendente, osado. ¡Gracias Miguel!


Y llegó el primer día de rodaje, Valdivia dirigiendo y todos en el plató viendo a ver qué tal. Uff. Hasta las tres de la mañana. Entre el equipo nuevo, un plató sin terminar de iluminar ni de atrezar porque nos pillaba el toro, niños, abuelos y una secuencia con beso entre Kitty Manver y el Fary... Qué más se puede pedir. Creo que todos pensamos, "ya sabíamos que esto no podía ser". Sin embargo, poco a poco los horarios mejoraron y el equipo se fue compenetrando. Fary se medio-aprendía los textos y le echaba suficiente cara como para salir airoso de todas las situaciones. Emitimos el primero. Y dimos un 30'1 de share. La ficción era un éxito. O sea, que había que hacer más capítulos.

Más información de la serie Menudo es mi padre

E hicimos más, un total de 60 que podrían haberse extendido si las negociaciones entre Fary y la cadena, siempre difíciles, no se hubieran roto del todo en esa ocasión. La serie no sólo era él, era su familia, el bar, todo el barrio. De hecho en su adaptación a Portugal, porque se vendió fuera a varios países, se llamó "O barrio da fonte"1.


Y por el plató pasaron grandes actores y jóvenes promesas como Pilar López de Ayala, Víctor Clavijo, María Adánez, Daniel Guzmán, Eva Santolaria y hasta Paz Vega en su primer papel televisivo. Menuda cantera. En el colmo del surrealismo, Pilar fue la hijastra de Fary un montón de episodios, al casarse el taxista con su madre en la ficción tras la muerte de Kitty Manver. Y es que Kitty no pudo aguantar la relación con Fary. Era imposible, demasiado diferentes, demasiado machista, le costaba entender que los besos no eran besos de verdad. La segunda mujer, Gloria Muñoz, supo manejar mucho mejor las circunstancias y creó un personaje creíble y enamorado. Y esa pareja sobrevivió hasta el final.

pilar

 Pilar López de Ayala (hijastra del Fary) en el plató de Menudo es mi padre.

Recuerdo una tarde, mientras iluminaban el decorado, a Luis Cantero escribiendo en una esquina. Yo me llevaba bien con él y me acerqué al ver que estaba solo. Me miró y me dijo: "Lolo, ¿tú cómo haces la f?" Se la dibujé en el guion y me di cuenta de que casi no sabía leer ni escribir. La repitió varias veces hasta que le salió mejor. Y desde ese día me contó un montón de cosas: que no había ido al colegio, que había aprendido a leer con los rótulos de la calle, que había perdido la virginidad casi de niño, me contó sus partidas de cartas, sus apuestas, miles de historias de su época del taxi, de sus amigos, de Antoñete. Había tenido una vida curiosa, diferente, atrevida. No había sido un taxista al uso. Él iba a la puerta del Palace y cogía americanos y les enseñaba Madrid. El primer día les invitaba a todo, les llevaba al Escorial, y por la noche a un tablao canalla. El turista en cuestión ya no le soltaba en los 20 días que iba a estar por Madrid. Y le acababa pagando un montón de dinero. Cuando conseguía el suficiente, se iba de gira con su música, por los pueblos, que era lo que le gustaba. Si no había americanos se conformaba con japoneses. Pero esos no entraban en su envolvente de los tablaos, así que se los llevaba a las Ventas prometiéndoles que toreaba el Cordobés, les conseguía una entrada carísima en una supuesta reventa y les decía que les esperaba a la salida. Pero ni toreaba el Cordobés ni nada; así que, en cuanto el pardillo se metía en la plaza, él se iba a por el siguiente. Si hubiese dicho la verdad, el Cordobés habría toreado 365 corridas al año.
El secreto del éxito fue acompañarle de buenos actores adultos (Miguel Rellán, María Garralón, Cesáreo Estébanez, Gloria Muñoz, Lola Lemos, Rafael Castejón, etc) y la sensación de realidad que se consiguió. Cuando en una negociación de final de temporada le pegamos un tiro por si no firmaba con Antena 3 y teníamos que matarle definitivamente, el actor que hacía de atracador, Aitor Legardón, nos contó que, en la escalera donde vivía, una señora le llamaba asesino y telefoneó a la policía: "yo sé quién ha matado al Fary". Lo que nos reímos con esa frase. O cuando murió Kitti Manver en la serie, la gente por la calle le daba el pésame, como si se hubiese muerto su mujer de verdad.


Quedan muchos recuerdos como el de Olguita llorando en el entierro ficticio de su madre ayudada por Daniel Guzmán. La pobre se puso a pensar en focas asesinadas para quitarles la piel y ya no podía parar. Muchas experiencias nuevas, tardes interminables hablando con grandes actores que admiraba, asumir por primera vez la dirección y la producción ejecutiva de una serie, tirar al Fary vestido a la piscina, explicarle que en comedia hay que saber reírse de uno mismo, los viajes que se daba al tomo2, las partidas de futbolín, las bromas de Julián González, que le sujetaba las puertas al Fary cuando iba a entrar y se chocaba siempre; cambiar por primera vez a un actor de un capítulo a otro y ponerle una camiseta con el nombre del personaje... Porque en Menudo es mi padre experimentamos muchas cosas, continuamos una historia de Doctor en Alaska3, grabamos dos epílogos diferentes para emitir según quién ganase la liga (que la ganó el Atleti, por cierto), cruzamos en una secuencia a los dos actores que habían hecho el mismo papel (Daniel Guzmán y Borja Elgea), trajimos a Michael Robinson en una trama memorable con Saturnino García. Aprendimos un montón, probando.
En conclusión, la idea de Contreras y Valdivia resultó bastante interesante tanto a nivel profesional como personal. Duró un año y medio.
No se me olvidarán las palabras de Cesáreo Estébanez: "Fary tiene dos gestos: preocupado y bastante preocupado".

1 Ficha "O Bairro da Fonte"

2 Es como Fary llamaba a peinarse. Y lo hacía siempre antes de cada toma, buscaba un espejito y "le daba un viaje al tomo".

3 Un capítulo de Doctor en Alaska terminaba con los protagonistas enviando una carta (de esas de la mala suerte si no las reenvías) que llegaba al bar de la serie. Así arrancaba la historia: con una carta desde Cicely.

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